lunes, 1 de junio de 2015

BoscoverySat

Hace algunos días que estamos trabajando a marchas forzadas para llevar a buen puerto el primer "gran" proyecto de este grupo.

Si bien, desde sus orígenes, hemos querido que este grupo se caracterice por desarrollar proyectos "especiales", en este caso, el proyecto más que "especial" es espacial.

Los orígenes de otra locura tecnológica.

Nunca me canso de decir que tengo una inmensa suerte al trabajar donde trabajo, pero aún más de trabajar con quiénes trabajo.
Hace un par de meses, mi compañero y uno de los co-fundadores de esta locura de los proyectos Boscovery, Ernesto Padrón, se aproximó desde el fondo del pasillo con su mítica sonrisita. Me dijo algo así como: "Este año la project's week va de satélites..."

Y aquí nos tienen un año más, fieles a la cita con la #projectsweek15 de Salesianos La Cuesta, con otro reto tecnológico y educativo.

Para los que no conozcan nuestra etapa anterior a la idea de BoscoveryLab, llevamos desde 2012 vinculados a proyectos relativos a globos estratosféricos o robótica educativa. Nuestro hito más importante fue superar los 28.000 metros de altura con nuestro querido y perdido Boscovery2.



El reto de este año nos quiere llevar más lejos. ¿Cuánto más lejos? Dependerá de la colaboración con organismos e instituciones que nos quieran brindar su apoyo. De momento durante esta apasionante semana construiremos una estación de seguimiento de satélites en tierra y comenzaremos a dar los pasos necesarios para tener un modelo operativo de Cubesat para la semana de la ciencia de canarias el próximo Noviembre.

Durante esta semana podrán acompañarnos en esta aventura. De momento ya les adelantamos que tenemos prestigiosos compañeros de viaje. 

Para comenzar, tenemos a Pablo Cruz Corona y a Ricardo Martín del Radio Club Islas Canarias, unas de esas personas que han hecho grande al término "radioaficionado", que desde mi humilde punto de vista es el precursor de pleno derecho de la denominación hacker, mucho más de moda en esta época.

También nos acompaña Alejandra Goded, de planeta ciencias. Que nos asesorará y aportará su visión especializada sobre las tecnologías implicadas en el proyecto.

Este año en la trastienda, pero siempre apoyándonos y asesorándonos, mis compañeros Francisco Afonso Palmero "Paco", Juan José Montañez Reyes "Monty" y José Domingo Rosales Baute. Algunos de los muchos profesores de nuestro colegio a los que les brillan los ojos con los retos y que nunca dejan tirado a un grupo de locos en apuros como nosotros.

Contamos con otros amigos: Jonay Miranda, profesor de la casa hermana de Salesianos La Orotava, que nos apoya desde la distancia ayudándonos con el proceso de impresión de piezas para los rotores de antena.

Y por último Dailos Lara, Sinuhé Alonso y José Luis Cubas, antiguos alumnos de Salesianos La Cuesta y entusiastas de todo lo que huela ligeramente a innovación y tecnología.

En la charla introductoria, sobre "Satélites Low Cost" en el colegio de Salesianos La Cuesta, Pablo y Ricardo nos descubrían los entresijos de un mundo  tan apasionante como el del desarrollo de la tecnología satelital, desde el Sputnik hasta los sistemas actuales centrándose en el estándar Cubesat. Pablo dejaba en el aire la pregunta ¿Podríamos poner en órbita un dispositivo hecho por nosotros ...?

Pablo, no lo sabemos, pero de lo que sí estoy seguro es que a este equipo no le gusta quedarse con ese tipo de dudas.

Estaciones de seguimiento de satélites.

Durante la semana del 1 al 7 de Junio, en el marco de la #projectsweek15 de Salesianos La Cuesta, comenzaremos la construcción de entre una y tres estaciones de seguimiento de satélites en tierra.

Una estación de seguimiento de satélites habitualmente está compuesta por unas antenas, que deben estar diseñadas específicamente para recibir señales en las bandas de frecuencia en las que transmiten los dispositivos que se encuentran en órbita.

Esas antenas deben poder seguir la trayectoria de los satélites que se pretenden escuchar, para ello, deben poder variar el azimuth y la altitud de la antena.

El dispositivo que logra ese objetivo se llama rotor y está compuesto por un par de motores que logran dotar de movimiento a la estructura.




La señal que se recibe suele tener muy poca potencia, esto hace que se tenga que disponer de algún medio para amplificarla. Esto se logra con los LNA siglas que, en castellano, se corresponden con la denominación de amplificadores de bajo ruido.

Todo este conjunto suele orquestarse a través de una serie de programas que conocen la órbita de los satélites y envían instrucciones a los motores del rotor para permitir que la antena apunte en la dirección correcta en cada instante.

Como se pueden imaginar, el diseño de un sistema como este excede con mucho lo que puede lograrse en sólo cuatro días, pero una vez expuesta nuestra intención en una de mis clases, uno de mis alumnos, de esos de los que tengo la suerte de aprender todos los días, Eduardo González, nos dio la clave.

El proyecto Satnosg.

Edu nos puso tras la pista de un proyecto originario de un grupo de hackers griegos, se trata de Satnogs, y sí, he dicho bien, de hackers, de personas curiosas que disfrutan conociendo las entrañas de las máquinas y los programas y que dan lugar a iniciativas tan fascinantes como esta.

El equipo del proyecto Satnogs ha diseñado y construido una serie de estaciones de seguimiento de satélites que pueden replicarse utilizando materiales comunes en cualquier ferretería y una impresora 3D. Esto, por si sólo, sería suficiente para ganarse el respeto de cualquiera, pero ellos han ido un paso más allá y disponen de una plataforma en la que están registradas las distintas estaciones que se van construyendo a lo largo y ancho del mundo. Además su intención es que toda la información que se va recabando desde cada una de ellas, se ponga a disposición del público en general.

Es evidente que el ADN de este proyecto y el del nuestro tienen demasiado en común, así que desde ese momento, comenzamos a convocar a todos los miembros de BoscoveryLab y a algunos amigos para empezar la impresión de las piezas que utilizaremos a lo largo de toda la próxima semana.


La semana de proyectos. #projectsweek2015

Como nuestra project's week vuelve a tener una duración de sólo cuatro días lectivos este año, hemos decidido centrarnos en la fabricación de antenas y de rotores para el seguimiento automático de satélites desde tierra.

Pero BoscoverySat, que es como hemos denominado al proyecto, no termina aquí. Nuestro objetivo final es fabricar un modelo operativo de CubeSat para celebrar la semana de la ciencia en Noviembre de este año.

Sabemos que es un proyecto ambicioso, muchos dirían que descabellado, pero quizá sea por eso por lo que nos lo estamos tomando con tanto empeño.

Daremos por válido nuestro proyecto de estos cuatro días, si este viernes hemos logrado "hablar" con algún dispositivo en órbita y hemos logrado seguir su trayectoria con nuestro rotor.

Sobre los cubesats.

El reto para Noviembre es aún más complejo, queremos fabricar un modelo operativo de Cubesat.

Para los profanos, un Cubesat es un pequeño satélite de forma cúbica y 10 cm de lado, con una masa máxima de poco más de un kilogramo.

Pablo nos contaba el otro día que hay muchas maneras de ponerlos en órbita, alguna incluye el uso de auténticos cohetes, que cuando ascienden al espacio disponen de espacio libre en sus bahías de carga y transportan estos dispositivos, otras veces se colocan directamente "a mano". En fin, como dice uno de nuestros compañeros: "Ese puente ya lo cruzaremos"

Les seguiremos contando cómo evoluciona nuestro proyecto.

Un abrazo.
Goyo.